Los drones: de pasatiempo a riesgo para infraestructuras críticas
En los últimos años, los drones se volvieron accesibles para cualquier persona: cuestan menos, se pilotan con facilidad y cada vez tienen mejores cámaras y mayor autonomía. El problema es que esas mismas ventajas los convierten en un riesgo: hoy un dron puede sobrevolar una instalación sensible, grabar imágenes o generar interferencias sin que nadie lo note.
Para este operador, el riesgo dejó de ser una hipótesis cuando comenzaron a registrarse avistamientos de drones recreativos cerca de su instalación. Aunque no había indicios de mala intención, el equipo de seguridad enfrentaba tres problemas concretos:
- No podía identificar qué aeronaves sobrevolaban la zona.
- No tenía forma de evaluar la intención de quien las operaba.
- No existía un protocolo formal para responder ante estos eventos.
En seguridad, la incertidumbre es tan peligrosa como la amenaza misma.
Una solución integrada, no un sistema más
El cliente no necesitó buscar un nuevo proveedor. Securitas ya trabajaba en la instalación con servicios de vigilancia y protección contra incendios, así que conocía a fondo sus procesos, protocolos y riesgos.
Esa relación previa definió el enfoque del proyecto: la detección de drones no debía ser un sistema aparte, sino una pieza más del esquema de seguridad que ya funcionaba. Nada de duplicar plataformas ni de agregar complejidad al equipo.
El diseño de la solución se estructuró sobre tres ejes:
- Visibilidad aérea permanente: identificar y seguir drones en tiempo real para conocer en todo momento qué ocurre sobre la instalación.
- Alertas conectadas: enlazar cada detección con los vigilantes en sitio y con el Securitas Operation Center (SOC), de modo que la respuesta se coordine en cuestión de segundos.
- Integración operativa total: incorporar el sistema a los procedimientos ya vigentes, sin protocolos paralelos.
¿Qué pasa cuando un dron entra al espacio aéreo?
En condiciones normales, la tecnología opera en segundo plano, como una capa adicional que no interfiere con la operación diaria. Todo cambia cuando un dron ingresa al espacio aéreo monitoreado.
En ese momento, el sistema genera una alerta automática que llega al mismo tiempo al vigilante de la instalación y al SOC. Y aquí está el diferencial: la plataforma no solo avisa que hay algo volando, sino que sigue la trayectoria del dron y ubica a la persona que lo está controlando. Con esa información, el dron deja de ser una incógnita y se convierte en un incidente que se puede gestionar.
La respuesta se coordina en tiempo real: mientras una patrulla se desplaza hacia la posición del piloto, el SOC supervisa el desarrollo del evento, respalda las decisiones del equipo en campo y verifica que cada paso siga los procedimientos establecidos. El resultado es una detección confiable, información accionable y una reacción rápida y ordenada.
El desafío mayor: superar la evaluación del equipo de TI
Incorporar tecnología nueva en un centro de datos tiene una exigencia particular: la instalación existe, precisamente, para proteger información. Por eso, ninguna solución se conecta a la red sin antes aprobar los estándares más rigurosos de ciberseguridad, acceso y tratamiento de datos.
Ese fue el reto central del proyecto. Superarlo exigió un trabajo conjunto entre Securitas, el área tecnológica del cliente y los demás actores involucrados. La configuración se fue ajustando hasta cumplir, al mismo tiempo, con los objetivos de seguridad física y con los requisitos informáticos. ¿El resultado? Una solución validada por el filtro más exigente de la organización y diseñada para durar.
Resultados: la tranquilidad de estar preparados
Tras varios meses de operación, el sistema no ha registrado incidentes graves. Y ese, paradójicamente, es el mejor indicador de éxito: en seguridad, ganar significa estar listo para responder si algo ocurre.
Los beneficios para el cliente se resumen en tres frentes:
- Decisiones basadas en datos: los equipos ya no actúan sobre suposiciones, sino sobre información verificada, lo que acelera y precisa la respuesta.
- Menor exposición al riesgo: las amenazas potenciales se identifican antes de que escalen
- Confianza reforzada: el personal operativo y la dirección tienen visibilidad completa de su espacio aéreo.
- Reputación de operador responsable: hacia afuera, el cliente demuestra que se anticipa a las amenazas en lugar de reaccionar tarde.
¿Y tu organización? El espacio aéreo también es parte de tu perímetro
Esta historia comienza como la de muchas empresas en el Perú: con una instalación bien protegida a nivel de suelo. Sin embargo, muy pocas organizaciones pueden asegurar que tienen visibilidad sobre todas las dimensiones del riesgo, incluida la aérea.
Si gestionas una infraestructura crítica (un data center, una planta industrial, un centro logístico o una instalación energética), la pregunta ya no es qué tan sólido es tu perímetro, sino qué zonas siguen fuera de tu alcance.
En Securitas Perú ayudamos a las organizaciones a detectar esas brechas y a diseñar soluciones de seguridad a la medida de sus riesgos y su entorno operativo. Si quieres evaluar cómo preparar tu modelo de seguridad frente a las amenazas emergentes, conversemos: nuestro equipo está listo para ayudarte.